Educación

​Buenos días:
Avanzamos un poco más en este recorrido cronológico de nuestros hijos, y después del artículo “Las luchas de poder comienzan a partir de los 3 años”, pasamos seis meses más, hasta la apareción de las pesadillas.
El niño es capaz de poner una forma a sus emociones y el miedo es una de ellas. ¿Cuántas cosas eres capaz de imaginarte? Todas las posibilidades, personajes y emociones del mundo, ¿verdad? Para tu hijo, esto es nuevo, y puede resultar terrorífico.
En lo posible, evita que vea películas o imágenes violentas, sobre todo antes de acostarse. El hecho de que las personas adultas estemos acostumbradas no quiere decir que “no pase nada”. Personalmente he pasado muchos años sin TV, y cuando voy de visitas a otros hogares, me doy cuenta de la violencia que asumimos sin rechistar, desde los informativos hasta las películas americanas, porque nos hemos ido anestesiando la sensibilidad. Plantarme delante de una agresión, un insulto entre personas que son referencia social es darme un bofetón al alma. Evitemos eso a nuestros hijos e hijas en lo posible.
  • También le resulta más fácil decir que “el monstruo” es el que se  ha portado mal y no él/ella. En este caso, es fundamental hablar con el niño o la niña y decirle que a veces nos enfadamos y estamos en nuestro derecho de hacerlo, pero sin hacer daño a los demás. Y si hemos lastimado a alguien, tratar de componerlo pidiendo perdón  y actuando con cariño. Por hacer algo malo alguna vez no nos convierte en malvados, estamos aprendiendo.
Ejercicio creativo propuesto:
  • Hablar con tu hijo/a antes de acostarse, de lo que ha vivido en el día. Si además le facilitamos una hoja y pinturas para que pueda dibujar a sus monstruos particulares y las colocamos en la entrada de la cassa. Por ejemplo, con el árbol de las preocupaciones, de la que os damos un modelo para descargar y pintar. Cuentale que…
 “Este árbol es muy simpático y nos invita a dejar en sus ramas los dibujos de los monstruos y de lo que nos asusta… Además, cuando al día siguiente los ves, puedes quitar los que ya no te den miedo. Incluso puede que alguna hoja se caiga por la noche y se la lleve el viento. “. Que lo pinte y le ponga nombre si quiere.
  • Puedes escribir tú como adulto/a lo que te acongoja y pueda contarse a un niño (nada de preocupaciones económicas o tribulaciones de pareja, eso es responsabilidad nuestra, no de los/as pequeños/as). ¿Qué podemos escribir?  Por ejemplo: “Mañana quiero hacer una actividad y no sé si voy a tener tiempo”, “Tengo miedo de expresar mal mi enfado”.
Hazle la propuesta de que se visualice o dibuje a sí mismo/a venciendo a ese monstruo, o permite que rompa el dibujo y lo tire a la bolsa de reciclaje de papel.
Cuidado con las palabras que utilizamos, ya que crean imágenes en su mente. En vez de decir “no hay monstruos ni fantasmas ni lobos”, podemos utilizar la descripción: “Estamos en tu cuarto, con tu cama, tus muñecos y mamá y papá”.
El árbol que he realizado para mi casa: como mi hijo todavía tiene 19 meses y es muy pequeño, sólo aparecen mis cuitas.
Espero que os haya resultado útil. Gracias por leernos.

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